El RCD Mallorca es propiedad de un grupo estadounidense liderado por Andy Kohlberg y Robert Sarver, con una inversión total superior a 100 millones de euros en la última década. Desde enero de 2016 el club ha experimentado una fase de consolidación financiera, con una ampliación de capital de 20,62 millones de euros y la contratación de Vicente Moreno, que impulsó dos ascensos consecutivos a la Primera División.
Inversión y propiedad
El grupo 'Liga ACQ Lagacy Partners LLC' controla el club desde enero de 2016, cinco meses antes de la llegada del inversor chino al estadio Los Cármenes. Andy Kohlberg lidera la entidad, que también incluye al banquero Robert Sarver, propietario de los Phoenix Suns de la NBA, y a los exjugadores Steve Nash y Steve Kerr.
Consolidación financiera
La ampliación de capital de 20,62 millones de euros cuadruplicó el capital social del club. Sarver, que intentó adquirir el Espanyol, el Levante y el Rangers de Glasgow, asumió un equipo que llevaba tres temporadas consecutivas en Segunda División tras 16 años en Primera. El club evitó la caída a Segunda B en los primeros seis meses, pero no en el año siguiente.
Éxitos deportivos
Vicente Moreno, nombrado entrenador, catapultó a los bermellones de vuelta a la máxima categoría con dos ascensos consecutivos, pese a un descenso inmediato. El Mallorca regresó a la élite a la primera y encadenó cinco permanencias, alcanzando una final de la Copa del Rey en 2024.
Infraestructura y futuro
La inversión total a lo largo de esta década estadounidense supera los 100 millones de euros, con una nueva ampliación de capital de 8,6 millones. Además de sanear una deuda de hasta 27 'kilos', el club reformó el estadio de Son Moix, eliminando la pista de atletismo como reivindicación histórica, y renovó la Ciudad Deportiva.
Otros clubes estadounidenses
El Girona, recientemente descendido de Primera, también pertenece a la propiedad estadounidense del City Football Group, mientras que el Atlético de Madrid y el Espanyol permanecen en Primera División.
Detalles concretos
El club mantiene una estructura de propiedad que combina la experiencia de inversores estadounidenses con la gestión deportiva local, lo que ha permitido consolidar la posición del Mallorca en la élite española y mejorar su infraestructura para el futuro.
